Cerebro de microbio y kukacruel: lo último en ciencia

Lilia Lemoine y Victoria Villarruel encendieron otra vez los ánimos en la política argentina. Este martes, la diputada libertaria disparó críticas sobre los sueldos de los senadores, apuntando directamente a la presidenta del Senado, a quien llamó “kukacruel”. La respuesta de Villarruel no tardó en llegar y se hizo sentir en las redes sociales.

Todo comenzó cuando Lemoine publicó un post en el que reveló la diferencia abismal entre los salarios de senadores y diputados. Según su mensaje, en 2026, los senadores se llevarían $12 millones mientras que los diputados solo $6 millones. Luego, Lemoine se preguntó por qué existía esta creciente brecha y no dudó en señalar a Villarruel: “¿Qué pasó? Que Martín Menem mantuvo la austeridad en la Cámara de Diputados, mientras Victoria decidió aumentar los sueldos de los senadores para quedar bien con la alta política”.

Un usuario en “X” se hizo eco del tema y Villarruel no perdió la oportunidad de responder. Con un tono irónico, comentó que había que elegir bien a los diputados para evitar que se dedicaran a “actividades golpistas y campañas mediáticas”. Además, la titular del Senado tachó a Lemoine de “cerebro de microbio”, insinuando que no representaba las cualidades que los argentinos desean en un legislador. También aprovechó para criticar un proyecto de propiedad privada que se discutirá la próxima semana, diciendo que “tampoco queremos la venta de tierras a extranjeros.”

Villarruel, cercana al presidente Javier Milei, no se quedó atrás y continuó la disputa con más tuits. Comentó con sarcasmo sobre las alianzas de Lemoine y su relación con otros políticos. Habló sobre Marcela Pagano, sugiriendo que las tensiones políticas traían consigo historias y traiciones del pasado.

Lemoine, en respuesta a estos ataques, acusó a Villarruel y a Pagano de ser kirchneristas, enfatizando la necesidad de mejores listas para evitar infiltraciones en su espacio político. Esta guerra verbal entre ambas tiene un largo historial. En 2025, Lemoine había acusado a Villarruel de “traidora” por no convocar a un plenario sobre cuestiones de jubilaciones y discapacidad.

Más recientemente, en abril de este año, Villarruel utilizó sus redes para distanciarse del rumbo del Gobierno, lo que originó un nuevo cruce. Lemoine no dudó en reiterar que Villarruel debería renunciar si realmente no se sentía parte del equipo. “Se la votó para ser vicepresidente de Javier Milei, solo necesitaba ser leal”, lanzó Lemoine, refiriéndose a lo que consideraba una falta de compromiso por parte de Villarruel.

Villarruel contestó reafirmando su papel y acusando a Lemoine de ser incoherente. La relación tensa entre estas dos funcionarias ilustra un capítulo más en el complicado paisaje político argentino, donde las palabras y ataques son moneda corriente.

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